The Black Tides of Heaven & The red threats of fortune de JY Yang

lunes, 19 de febrero de 2018


Tengo que admitir que lo primero que me llamó la atención de estas twin novels no fue su sinopsis o sus reseñas, sino sus portadas. Es verdad también que dichas portadas parecían indicar que el libro tenía una ambientación asiática, lo que también me llamaba. Pero no fue hasta que leí sus sinopsis (y las opiniones de unos pocos) que me decidí a leer estos dos libros.

The Black Tides of Heaven y The Red Threads of Fortune son dos twin novellas, lo que significa que son dos novelas cortas que están relacionadas. Sin embargo, y al contrario de lo que yo pensaba, va una seguida de la otra. En una ambientación de silkpunk en el que la magia (slackcraft) está relacionada con los elementos del mundo, nacen en la capital dos gemelos: Mokoya y Akeha. Ambos son el pago de una deuda de sangre del Protectorado (su madre) hacia el Abatt del Monasterio. Sin embargo, cuando se descubre que Mokoya tiene el poder de soñar con el futuro, la  vida de ambos gemelos cambiará.

Uno de los temas principales de las dos novelas cortas es el destino y como los humanos intentamos combatirlo. ¿Podemos hacer algo para luchar contra los hados o estamos predestinados a comportarnos de la manera en la que está todo predicho? En la primera novella, Akeha es el protagonista y la manera que tiene de enfrentarse a este futuro predeterminado es muy interesante. En la segunda novella, Mokoya es la voz narradora y el tema se desarrolla aún más. ¿Si pudieras saber tu destino, querrías saberlo? Yang trabaja muy bien con ambos personajes para hablar de este tema.

Otro tema del que se habla, aunque este más superficialmente, es el tema de la identidad de género. Digo que se habla superficialmente porque es uno de los elementos peculiares e interesantes de la ambientación de ambos libros: En el mundo creado por Yang, los bebés, al nacer, no tienen género definido. No es hasta que ellos mismos se identifican con uno o con otro (o con ninguno, como a veces se da el caso), que el resto del mundo los trata de la manera con la que ellos se han identificado. El hecho de estar incorporado en esta sociedad hace que los personajes vean normativo cualquier situación.

Yang sabe trabajar muy bien con estos elementos y a la vez hacer una historia interesante de leer. Por un lado, la historia de Akeha se alarga durante unos 35 años, por lo que podemos ver al personaje crecer, evolucionar y eso le da profundidad. En la segunda novella, Mokoya es la protagonista y el entrar en su mente y lidiar con su pérdida hace que el personaje se sienta real. Esto viene ayudado con una narrativa excelente y equilibrada, que es poética como el mundo que la rodea pero sencilla y directa, fácil de leer.

Estas dos novelas cortas son un must para quien esté interesado en el silkpunk. Yang ha creado dos historias maravillosas que funcionan por separado, aunque yo os recomiendo leer primero The Black Tides of Heaven. La inmersiva ambientación, los personajes interesantes y una trama que atrapa al lector desde la primera página… todos estos puntos fuertes hacen de estas dos novelas cortas dos obras muy recomendables. Esperemos verlas en español algún día.

Otras reseñas de estos libros:
Geekly INC
Utopia State of Mind

Binti de Nnedi Okorafor

jueves, 15 de febrero de 2018



Siempre es una buena noticia que publiquen autoras de género en español, por lo que cuando la recién estrenada Crononauta anunció que traerían Binti de Nnedi Okorafor en español, me alegré muchísimo. Si encima, es una novela corta (formato que, si me seguís en el blog, sabréis que cada vez me gusta más)  eso solo le daba puntos. Por lo que en cuanto me llegó el libro, no perdí ni un momento para leerlo.

La historia de Binti nos lleva a un futuro lejano, en el cual la humanidad se ha extendido entre las estrellas y ha conocido muchas otras civilizaciones. Binti es himba, una tribu minoritaria muy apegada a sus raíces y que desecha el viaje interestelar. Pero Binti tiene una capacidad para las matemáticas increíble y es invitada, gracias a eso, a la universidad más prestigiosa de la galaxia.

El hecho de que Binti sea una novela corta no juega nada a su favor. No me malentendáis, soy aficionada a leer novelas cortas, pero en el caso de Binti el formato no ayuda. Nnedi Okorafor tiene muchísimas cosas que contar y al tener un espacio tan limitado, lo hace de forma rápida y poco concisa. Esto significa que, al final, todos los temas que toca la obra se pasan muy por encima, dejando al lector con ganas de profundizar más.

Y es que Binti tiene una ambientación excelente y un sentido de la maravilla muy interesante. Todos los elementos de ciencia ficción que Okorafor ha añadido a la novela corta son fascinantes (las naves pez, el astrolabio (aunque no acabe de entender que hace), la universidad), así como igual de fascinante es el trasfondo de Binti y los himba. Dan ganas de adentrarse en su mundo y conocer mucho más que estos detalles que va ofreciendo, casi a cuentagotas, la autora.

Otro problema que tiene la novela es su ritmo. El inicio es excelente y las 40-50 primeras páginas (hablamos de una novela corta de 110) son excelentes. Pero entonces llega el plot twist y con él, Okorafor coloca el turbo y el ritmo acelera demasiado. Al final, al lector le da la sensación de que las cosas pasan no gracias a una coherencia lógica interna, sino a la mano del autor detrás de la novela. Esto se acentúa notablemente al final de la novela, que te deja con una sensación agridulce de haber leído una historia interesante, pero que al final se desinfla.

Okorafor tiene una manera maravillosa de hablar de culturas ajenas a nosotros a través de la ciencia ficción y eso es algo que me encanta. Una de mis cosas preferidas de Binti (y también me pasaba con Who fears death) era ese contacto con una cultura desconocida y como la integraba con un mundo futurista y de ciencia ficción. En Binti esto es aún más claro y es por eso que me habría gustado que esta fuera una novela más larga, para que Okorafor pudiera profundizar en esta clase de temas sin tener que cederle todo el protagonismo a la trama.

En conclusión, el inicio de Binti me ha encantado, pero al final la historia afloja. Todas las ideas que Okorafor mete en la historia son fascinantes y me habría gustado saber más de los himba, ver más el debate y los sentimientos de Binti ante una situación en la que ella es una extraña (como pasa en las primeras cincuenta páginas). Es un texto escrito con una intención muy clara, pero cuyo mensaje se pierde al final por estos detalles. No dejéis de leerla, ahora que está en español traducido excelentemente por Carla Bataller, pues Okorafor es una autora fascinante, pero antes os recomendaría la otra novela que he leído de la autora, Who fears death (novela que también publicará Crononauta).

Mil gracias a Crononauta por el ejemplar. 

Otras reseñas:

Jurassic Park: Los directores que no amaban las científicas

domingo, 11 de febrero de 2018



Hoy es el Día Global de la Mujer y la Niña en la Ciencia, un día que reivindica la lucha feminista para demostrar que las mujeres también pertenecemos a este mundo. Por supuesto, la idea de que una mujer está más incapacitada para hacer algo por el simple hecho de su género está, poco a poco, disminuyendo. Estos últimos años se ha impulsado mucho el movimiento y viendo las publicaciones, tanto de historia de la ciencia como de ciencia actual, da la sensación de que hemos avanzado. Pero aún nos queda mucho camino por hacer y darnos cuenta de las problemáticas que hay.

Esta entrada busca analizar la mujer científica desde el punto de vista de la ciencia ficción y para hacer eso, he querido centrarme en un personaje concreto de una película concreta. Por supuesto, su situación se puede extrapolar a muchas otras películas. Estoy hablando de Ellie Sattler, la doctora en paleobotánica y compañera de Alan Grant en Jurassic Park. Voy a analizar su papel en la película y el contraste que sufre este en el libro:

Ellie es la única científica (y casi la única mujer, además de la nieta de Hammond) que sale en Jurassic Park. Es paleobotánica y compañera de excavación de Grant y, junto a él, recibe una invitación para visitar Jurassic Park y abalar su viabilidad. Hasta aquí, la correspondencia con el libro es similar y si nos quedáramos solo en la superficie, la presencia de una mujer científica y doctorada tendría que alegrarnos. Sin embargo, es aquí, justo al inicio de la película, donde empiezan algunas diferencias esenciales

La prueba de Ellie como científica


Durante toda la película aparecen cinco científicos, algunos más importantes que otros. De esos cinco, solo uno es mujer (Ellie) y curiosamente, solo ella es incapaz de demostrar sus conocimientos. ¿A qué me refiero con esto? Al principio de la película, donde la ciencia tiene más relevancia para la trama (luego empiezan las huídas con dinosaurios y demás), Ellie hace un par de comentarios relacionados con su materia. Habla, por ejemplo, de plantas venenosas o de especies que han estado extinguidas. Sin embargo, y al contrario que pasa con Grant o Malcolm, Ellie apenas muestra en pantalla esos conocimientos. Sí, al espectador le queda claro que Ellie es científica y entiende de dinosaurios, pero es Grant el que habla con la propiedad y el sentimiento de un maestro en la materia. Y es Malcolm el que acierta sobre su teoría del Caos.

En el libro, Ellie tiene una escena en la que ella es la protagonista absoluta. Cuando se encuentran al triceratops, ambas Ellies se vuelcan para descubrir el por qué de su enfermedad. Es un personaje que conoce bien la botánica y que ya ha comentado con anterioridad la presencia de plantas venenosas en el parque. Pero mientras que la Ellie del libro descubre al fin el por qué de la enfermedad del dinosaurio, la Ellie de la película no logra descubrirlo. De hecho, su escena revolviendo en los excrementos, más que mostrarnos su rigurosidad como científica,  nos muestra como Malcolm y Grant la ven. Esto es importante, pues tanto Grant como Malcolm reciben “reconocimiento” por su ciencia en forma de verdad. Ellie no.

Gravación de la escena de triceratops

En el libro además tiene otras ocasiones de mostrar sus conocimientos. Ya de entrada, en algunas ocasiones Crichton le da la palabra y nos ponemos en su piel, por lo que podemos descubrir que piensa (deja de ser una figura secundaria a la sombra de Grant). El lector puede ver a Ellie trabajando, antes de ir al parque. Y durante el viaje y su estancia en el parque, Grant va constantemente pidiéndole la opinión.

La palabra silenciada


En muchos momentos de la película, Ellie es silenciada o peor, ignorada, por personajes masculinos cuando habla. Por ejemplo, en la primera escena, cuando ven por primera vez el dinosaurio, Grant le gira la cara (el hombre tiene que mostrarle como se hace a la mujer) mientras ella está analizando una hoja de un árbol. La presencia del dinosaurio es más importante que cualquier cosa que ella tenga que decir, y es el hombre quien tiene que enseñárselo. Poco después, descubren que hay velociraptores en el parque y deciden verlos. Y mientras que Grant habla con Muldoon sobre estos dinosaurios, Ellie es apartada de la conversación por Hammond para hablar de temas más triviales, como el menú de la cena.


Pero quizá la situación que me parece más insultante es cuando Hammond, durante dicha cena, le pregunta su opinión a Malcolm. Él, defensor de la teoría del caos, está en contra de la viabilidad del parque. Y entonces, Ellie hace un comentario y es, literalmente, ignorada por Hammond, quien centra su atención en Grant. La aportación de Ellie es interesante, pero queda totalmente relegada. Hammond ha preguntado su opinión a Malcolm y a Grant. La de Ellie no le interesa. En el libro, dicha aportación es solo escuchada por Grant, quien concuerda con ella.

El cuerpo de una científica


Ellie es sexualizada durante toda la historia. Y de esto peca tanto el libro como la película. Por poner un ejemplo, en el libro, cuando Ellie conoce a Malcolm, pasa esto:
“Ellie preguntó:
- ¿No hace un poco de calor, para ir vestido de negro?
- Es usted extremadamente bonita, doctora Sattler. - Contestó Malcolm. - Podría mirarle las piernas todo el día." 
Una confirmación de la primera información que hemos recibido de Ellie: que tiene 24 años, que es científica y que está muy buena. Aunque en la película no lo hacen de manera tan descarada, sigue siendo un elemento constante. Por otro lado, está el tratamiento que recibe Ellie del resto de reparto. En la película, Grant es sobre protector y casi posesivo, aunque nunca directamente dirigido hacia ella. Malcolm intenta ligar con ella en varias ocasiones. Y Hummond la trata como a una niña pequeña que ha de ser protegida.

Y además de todo esto, la presencia de Ellie en la pelicula parece responder solo a fines románticos. Aunque no se sabe del cierto si ella y Grant tienen una relación, en algún momento Grant deja entrever que sí (si es por celos de Malcolm o por que realmente tienen una relación no se sabe). Lo peor de este caso es que casi se necesite una justificación para añadir a Ellie, cuando en el libro la preesencia de ella se explica simplemente por ser una científica asociada a Grant (en el libro no se especifica la relación entre ambos, pero no parece de ámbito romántico). 

Jurassic Park da mucho de qué hablar. Podría hablaros también del ninguneo a la biología que tiene toda la película o de como se habla de la ciencia mercantilizada. Pero hoy quería centrarme en la figura de la mujer en la ciencia. Es necesario más personajes científicos femeninos en las novelas y películas de ciencia ficción. Personajes realistas, con sus debilidades y sus ambiciones, que muestren la realidad que está presente en nuestra sociedad: que las mujeres existimos, siempre hemos existido, en el mundo de la ciencia.

La canción secreta del mundo de José Antonio Cotrina

jueves, 8 de febrero de 2018


Leer a José Antonio Cotrina es entrar en una sala a oscuras a sabiendas que en las próximas horas estás a su merced. Y él, como autor, conoce bien ese poder. La canción secreta del mundo es un buen ejemplo de ello. Después de las buenas sensaciones que me dejó Las fuentes perdidas y de haber cogido ganas a leer más cosas firmadas por este autor, los integrantes de 3 marcianos y medio elegimos este libro para el programa de enero. Y menudo viaje ha sido adentrarme en la lectura de la vida de Ariadna. Agarraos, que vienen curvas. Y de las sangrientas.

Ariadna es una adolescente que tiene dos peculiaridades: Un ojo totalmente negro y un vacío en su pasado que desconoce totalmente. Eso no le impide vivir una vida plena y feliz con su extraña y cariñosa familia y su novio Marc. Pero su vida da un vuelco cuando aparece Evan, su novio en su vida pasada, que provoca que su mente empiece a recordar. Ariadna no está preparada para lo que descubrirá sobre su pasado y sobre ella misma.

La canción secreta del mundo es similar a el dulce que le da un extraño a un niño. En apariencia, parece una novela juvenil fantástica, pero detrás de ese velo de inocencia, hay una historia oscura, turbia y llena de sangre. Cotrina es muy consciente de esto y usa los clichés que estamos acostumbrados a leer en el género para revolverlos a su favor. El triángulo amoroso, el pasado escondido, la protagonista especial... todo ello tiene su contraparte, su giro de trama brutal, que deja las espectativas del lector temblando.

Además, es una novela muy inmersiva. La ambientación que usa el autor no es exclusiva de esta novela (es la misma que Las fuentes perdidas), sin embargo explota otros caminos y otras zonas de esta ambientación que no habíamos podido leer en la novela adulta. Así, hay elementos que vuelven a aparecer (como las Casas iguales, los lectores o Cicero) y otros elementos que amplian y le dan profundidad y variedad a la ambientación. De hecho, no solo ambas novelas se pueden leer independientemente (pese a algún cameo de algún personaje) sino que el tono que tiene La canción secreta del mundo es mucho más oscuro y duro que el de su predecesora.

Este es un libro asfixiante. Desgarrador, visceral, violento. Cotrina no se corta a la hora de torturar, matar y desangrar a sus personajes y a los lectores que, esperanzados (al menos al principio de la novela) esperan otro devenir totalmente diferente. No solo eso, sino que se dedica a explorar la oscuridad del ser humano. Esto es intereresante, pues los personajes monstruosos que aparecen son también personajes "humanos". Y los humanos tienen a su vez un aspecto oscuro, horrible y monstruoso. ¿Dónde está la frontera entonces? 

Sin entrar en spoilers, uno de los puntos fuertes (y a la vez, uno de sus defectos) es lo redonda que es esta novela. Cotrina no quiere dejar ni un cabo suelto, así que cierra todas y cada una de las tramas y preguntas que ha abierto durante la historia. Esto deja una satisfacción extraña al lector (no es algo que suela pasar a un nivel tan detallista), pero a su vez provoca que el climax de la novela quede menos contundente al alargarse tanto el final. Algo que Cotrina soluciona en las últimas páginas, dejándonos con el corazón destrozado. 

Leed a Cotrina. Leedlo con La canción secreta del mundo, leedlo con Las fuentes perdidas o leedlo con cualquier otra novela, cuento o novela corta que haya escrito. Su magnifico estilo, lleno de metáforas e imágenes impactantes, su caracterización detallista (pero no pesada) de personajes y ambientación. El autor vasco es un referente en la literatura fantástica de nuestro país por obras de la calidad de La canción secreta del mundo. Y sinceramente, después de leerla, no me extraña.

Otras reseñas:
Más que veneno
Generación reader
Tres marcianos y medio

Sueño del Fevre de George R.R. Martin

martes, 6 de febrero de 2018


Que George R.R. Martin es un narrador y escritor excelente es algo ampliamente conocido en el fandom. Yo misma me adentré en la fantasía de nuevo, en parte, gracias a su saga más conocida, Canción de hielo y fuego. Sin embargo, me da la sensación de que fuera de estos libros, el resto de su obra ha pasado más desapercibida. Ya hice un especial de Martín en los inicios del blog y pude leer dos de sus maravillosos libros de ciencia ficción. Pero me quedó uno por leer, Sueño del Fevre, y ahora gracias a la editorial Gigamesh, he podido remediarlo. Y, spoileándoos la reseña, os puedo adelantar que tiene el sello de calidad Martin.

La novela nos traslada al cauce del Misisipi, un río que en 1857, momento en el que se desarrolla la novela, está viviendo una expansión del vapor como medio de transporte. Estamos en un país convulso, con una guerra en ciernes y la problemática de la esclavitud en boca de todos. En ese ambiente nos encontramos a Abner Marsh, jefe de una empresa que está al borde del quiebre al haber perdido gran parte de sus vapores por las inclemencias del tiempo. Esta desesperación le llevará a aceptar un trato con Joshua York, un extraño extranjero que le ofrece dinero a cambio de su discreción.

Si algo sabe hacer bien Martin es la creación y caracterización de personajes. Y esto se ve vigente desde las primeras páginas del libro: los personajes principales, sobre todo Marsh, son personajes llenos de vida, de defectos, virtudes, ambiciones y moralidad. Nada de lo que hace o piensa Marsh se sale fuera de su personaje y a través de diálogos y acciones, Martin construye a la perfección una persona humana. Pasa lo mismo con Joshua y con el resto de personajes, aunque a menor escala.

Otro de los puntos fuertes de Martin como narrador es su capacidad de ambientar una historia y sumergir al lector en ella. Al empezar la novela el lector se ve inmerso en la vida del Misisipi, en el ir y venir de los vapores y en la América de mediados del siglo XIX. Martin no se deja ni un detalle sin explorar y nombra y describe todo aquello que rodea la trama principal. Pero lejos de hacerlo mediante info-dumps, la elegancia a la hora de transmitirlo (ya sea con diálogos, que a su vez construyen los personajes, o con descripciones) logra que el libro no se haga pesado ni lento. A esto le ayuda una trama interesante, aunque algo floja en algunos fragmentos.

Y pasemos al tema de los vampiros, pues este elemento de terror es uno de los pilares principales sobre los que gira la historia. Martin recoge el testigo de la tradición vampiresca y la adapta a sus intereses, pero sin destrozarla. De hecho, crea un propio canon bastante interesante que juega con las expectativas del lector (y hasta parece reírse de ello con algún personaje) y también con las leyendas que giran alrededor de los vampiros en la propia ambientación.

En conclusión, Sueño de Fevre es una novela muy bien construida, que aunque en ocasiones se haga algo lenta, se lee fácilmente. Martin crea unos personajes fascinantes en una ambientación muy bien construida. Una novela que aunque quizá no está a la altura de otras del autor (me sigo quedando con Canción, Losviajes de Tuf o Muerte de la luz), sí está a la altura de la calidad asociada con el autor. Destacar también estas ediciones a bolsillo que están sacando en Gigamesh, con la traducción original de Cristina Macia. Una delicia.

Gracias a Gigamesh Editorial por el ejemplar. 

Otras reseñas del libro:

Leer en corto: 5 relatos sobre madres

jueves, 1 de febrero de 2018


Vuelven las entradas de Leer en corto. Tengo que admitir que no publico tantas como antes, pues he bajado el ritmo de lecturas de relatos (MAL) pero espero retomarlo como propósito de año nuevo (pero de esos que se cumplen xD). El tema de la entrada de hoy son relatos relacionados con la maternidad. Desde hace mucho tiempo, es un tema que me encanta encontrarme en historias de ciencia ficción (me encanta cuando aparecen personajes femeninos que son madres o cuando se describe una relación materno-filial interesante). He tenido que apartar muchos relatos que encajarían perfectamente en esta entrada pero de los que ya he hablado en otras ocasiones: 'La hija de Frankenstein' de Maureen McHugh, 'Finnegan's Field' de Angela Slatter o 'Memories of my mother' de Ken Liu, entre otros.

Tres tazas de aflicción a la luz de las estrellas de Aliette de Bodard
Confieso que fue este relato el que me motivó a hacer esta entrada. Y es que Aliette lo hace tan maravillosamente en este que es admirable. Los tres personajes y como reaccionan estos ante la muerte de un ser cercano, todo dentro de la ambientación de Xuya. El detalle del té es precioso. En serio, no dejéis de leer este relato, es de esos que te tocan el kokoro. Además, podéis leerlo gratis gracias a Marcheto y su maravilloso blog, Cuentos para Algernon

El zoo de papel de Ken Liu
Oh, vaya, Ken Liu. En mi blog. ¡Menuda sorpresa! Ya os conté lo mucho que me había maravillado el relato de El zoo de papel (igual que la antología a la que da nombre) cuando reseñé el libro y en cuanto pensé en esta entrada, supe que era un relato que tenía que estar en ella. El zoo de papel nos habla de una relación materno filial, sí, pero también nos habla de la inmigración, el hogar y el racismo. Un cuento maravilloso que podéis encontrar en la antología publicada por Runas, El zoo de papel y otros relatos, traducción de María Pilar San Roman. 

The weigh of memories de Cixin Liu
Cixin Liu explota la memoria y la identidad en este relato en el que una madre y su hijo mantienen una conversación mientras este aún está en el vientre de ella. Un libro que tiene elementos de ciencia ficción, pero que a su vez explora temas muy interesantes e universales. Aunque para mi el relato es algo flojo en cuanto a forma, las ideas de Cixin Liu  son fascinantes y solo por eso, ya merece la pena echarle un vistazo al cuento. Lo podéis encontrar gratis en inglés en Tor.com

La historia de tu vida de Ted Chiang
Seguro que ya conocéis este relato, pues se adaptó a una maravillosa película de Denis Villenueve, The Arrival. En el relato de Ted Chiang la relación materno filial es mucho más importante, así como la relación entre el físico y la protagonista. Aunque el spoiler final se cuenta en las primeras páginas, eso no desmejora la historia, mas al contrario. Si está en esta lista no es solo porque es un cuento maravilloso, sino por la relación de Louis con su hija, que construye parte del relato. Si no lo habéis leído, lo tenéis en español en Alamut, traducción por Luis García Pardo.

Nueva madre de Eugene Fischer
Vale, hago un poco de trampa, pues Nueva madre es una novela corta, más que un relato. Pero después de leerlo tuve clarísimo que tenía que estar en esta lista. En Nueva madre no solo la protagonista está embarazada, sino que toda la historia gira alrededor de la fecundación y como esta se ve dentro de la sociedad. La premisa es fascinante (aunque más de fantasía que de cifi, ya os contaré por qué algún día) y la historia se desarrolla muy bien. Altamente recomendable. Podéis leerlo gracias a la editorial Cerbero y la traducción de Arrate Hidalgo.

Las relaciones materno filiales siempre son interesantes si están bien hechas. De las aquí comentadas, ¿Con cuál os quedáis?


Cuchillo de agua de Paolo Bacigalupi

martes, 30 de enero de 2018



Creo que ya he expresado en más de una ocasión mi amor hacia la obra de Paolo Bacigalupi. Ya lo hice cuando reseñé La bomba número seis y otros relatos y hasta cuando hablé de novelas suyas como Cementerio de barcos o La chica mecánica. Sin embargo, aún no había leído la que algunos consideran su mejor novela, o al menos la más completa: Cuchillo de Agua. Por fin puedo hablaros de ella y os aseguro que la espera lo ha valido.

En Cuchillo de agua nos encontramos un futuro cercano, pero desolador. Las ciudades luchan para abastecer de agua a sus habitantes y en esta situación de sequía, encontramos tres personajes. María, una tejana que ha emigrado hasta Phoenix. Lucy Monroe, una periodista que se ve inmersa en un caso de asesinato peligroso para su propia salud. Y Angel, un mercenario a sueldo que es encargado de dirigirse a Phoenix. Los tres confluyen en una ciudad desestabilizada, llena de mafias y polvo.

Uno de los puntos fuertes de Bacigalupi es ambientar sus historias en un futuro desolador y es algo que siempre consigue. En este caso, es un futuro tan plausible que asusta. El autor te traslada con facilidad a ese ambiente apocalíptico y de pronto sientes la necesidad de beber agua. La novela está muy bien ambientada y tiene ese tono desolador, desesperanzador, que caracteriza al autor.

Sin embargo, se aleja del resto de obras que he leído de él en cuanto a la temática y los personajes. Mientras que en El Cementerio de barcos pecaba de que sus personajes eran un poco naive (sobre todo tratándose de una novela ambientada en un futuro tan jodido), en Cuchillo de agua no comete ese error: todas las acciones que cometen los personajes, sean correctas o no, tienen consecuencias y el peso de esas consecuencias está muy bien equilibrado.

La voz narrativa de Bacigalupi es tan poderosa como siempre, así como la traducción de Manuel de los Reyes. Pero Cuchillo de agua no es una novela para todo el mundo, pues el pesimismo y la oscuridad que desprenden pueden no ser del gusto de todo el mundo. Sin embargo, es un autor consecuente con su estilo y el mensaje que quiere transmitir y eso, sumado a su magnífica narrativa, convierten esta obra en una novela de especulación climática muy interesante.


Como ya os he dicho en otras ocasiones, leed a Bacigalupi. Su desesperanza puede resultar dura, pero de esta forma consigue transmitir un mensaje poderoso e importante. ¿Nos espera un futuro tan horriblemente pesimista? Es posible. Bacigalupi cree que sí. Y lo demuestra a la perfección con su novela. Para mí, Cuchillo de agua, editada por Fantascy, es altamente recomendable. 

Otras reseñas

The long way to a small, angry planet de Becky Chambers

lunes, 22 de enero de 2018


Hacía tiempo que venían recomendándome The long way to a small angry planet de Becky Chambers (El largo viaje a un pequeño planeta iracundo en la versión española publicada por Insólita ediciones) y cuando por fin pude hacerlo, me arrepentí de no haberle dado una oportunidad antes. No siempre el hype ayuda en una lectura, pero a veces cuando te recomiendan varias veces un libro, es sabio hacer caso. 

En el libro de Chambers conocemos a la Wayfarer, una pequeña nave con una tripulación multiespecie cuya misión es unir dos lugares lejanos del espacio para crear portales de navegación rápida. Un trabajo arduo y que aleja a la tripulación, la mayor parte del tiempo, de cualquier tipo de sociedad. A esta pequeña familia llega Rosemary, una humana que huye de su pasado.

Esta es una historia coral, en la que todos los personajes, en menor o mayor medida, de la Wayfarer participan en la trama y en la narrativa. Y eso ayuda muy bien a expresar el ambiente familiar que rodea la nave y a ahondar en la personalidad de cada uno de sus personajes. Porque Chambers ha escrito una space opera, pero ha escrito, por encima de todo, un libro sobre personajes. Y es ahí donde reside la mayor magia del libro, en sus personajes. En sus interacciones, en su diversidad, en su pasado, su presente y su futuro. Y Chambers lo hace tan concienzudamente que a la mitad del libro el lector ya está totalmente inmerso en su universo.

Esto, por otro lado, es algo que entorpece un poco la trama, aunque no su ritmo. Al final, la mayor parte del libro es un viaje hacia una pequeña parte del universo y aunque van haciendo paradas, conociendo diferentes mundos y diferentes formas especies, creando así Chambers una ambientación rica e interesante, al final el viaje deja de tener importancia. Esto tampoco es algo que sea negativo, porque al llevar los personajes todo el peso de la trama, el libro se hace suficientemente ameno como para leerlo sin necesitar que la trama avance con fluidez.

Otra crítica que se le ha hecho, con la cual ya no concuerdo, es que el libro es demasiado esperanzador. El mensaje que transmite es un mensaje de amor y esperanza, de que hablando y dialogando la gente es capaz de entenderse. Aunque no me parece que esa sea la totalidad de lo que Chambers quiere contar, pues también tiene espacio para hablar de clonación, de la sexualidad o de la conciencia de las IA. Temas que trata a la perfección, aunque en alguna ocasión de forma demasiado superficial.

The long way to a small angry planet es un libro con una ambientación muy rica y un universo muy poblado de varias especies. Sus personajes, además, son extremadamente diversos, lo cual me pareció no solo original, sino necesario: hay relaciones interespecie, relaciones entre humanos y IA, relaciones homosexuales. Hay personajes de todos los géneros y de varias especies. Chambers ha querido dar voz a personajes muy distintos entre ellos pero que, de una forma preciosa, logran convivir entre todos dentro de la misma nave. Solo por esa belleza, el libro ya merece la pena ser leído.

En conclusión, The long way to a small angry planet es de esos libros que se agradece que existan. Y se agradece que una editorial tan currante como Insólita Editorial haya decidido publicarlo. No he leído la traducción de Alexander Paez, pero estoy segura de que es tan excelente como el libro. Así que ya sabéis, haceos con el libro de Chambers y atesoradlo, porque es de esos libros que se pueden disfrutar más de una vez. 

Otras reseñas:

Proyecto Celsius 2018

jueves, 18 de enero de 2018




El año pasado, por estas fechas, publicamos Alex (Donde acaba el infinito), Dani (Boy with letters) y yo una entrada hablando del Proyecto Celsius, un reto que consiste, básicamente, en intentar leer al menos una obra de todos los autores visitantes del festival. Nos gustó tanto la experiencia y el compartir lecturas, que este año hemos querido repetir. Sí, aún falta mucho para el Celsius, pero con las confirmaciones que ya sabemos, tiene pinta de que necesitaremos tiempo para leerlo todo. Y los autores y autoras que faltan por confirmar. Así que, como el año pasado, os dejo la lista de lecturas que pretendo leer para julio, lista que voy a ir ampliando y actualizando a medida que se vayan confirmando más autores. En negrita están las lecturas que queremos leer y reseñar conjuntamente, el resto son libros que he añadido por mi cuenta (¿quién dijo miedo?). También tenéis los enlaces a las reseñas de los libros que ya he leído. Y sin más dilación, aquí está la lista: 

Joe Abercrombie
Tierras Rojas
Filos mortales 
Los héroes
Antes de que los cuelguen
La voz de las espadas[reseña]
Medio Rey [reseña]
Medio Mundo [reseña]
Media Guerra


Kameron Hurley
La revolución feminista geek
Las estrellas son legión [reseña | programa
Colapso
The Mirror Empire


Laura Lee Bahr
Fantasma


Mariana Enriquez
Los peligros de fumar en la cama
Las cosas que perdimos en el fuego


Sarah Pinborough
Detrás de sus ojos [reseña]
La casa de la muerte


Tad Williams
La canción de Cazarrabo

Down among the sticks and bones de Seanan McGuire

lunes, 15 de enero de 2018


Hace unos meses reseñaba Every Heart a Doorway con la emoción de alguien que ha disfrutado mucho de una lectura. Aún no he escrito la entrada de mis mejores lecturas del 2017, pero estoy segura que Seanan McGuire estará por ahí. Así que cuando tuve la oportunidad de leer la segunda parte, Down Among the Sticks and Bones, no la desaproveché. Y tal y como me esperaba, es tan maravillosa como la primera.

Solo que Down Among The sticks and bones no es una continuación, sino más bien una precuela, cuyas protagonistas son Jack y Jill, personajes que aparecían como secundarios en Every Heart a Doorway. Podemos seguir su historia desde su concepción hasta el momento en el que traspasan esa puerta que les devuelve a casa. Una historia clásica, podréis decir, pero que McGuire la toma desde una perspectiva muy diferente.

Una de las cosas que me parece más interesante de esta novela corta es que se aleja de los preceptos que establece en Every Heart a Doorway y nos deja ver uno de esos mundos que, en la primera parte solo podíamos conocer a través de las voces de los personajes. Eso pierde la idea de poder leer lo que pasa después de los finales “felices”, pero a su vez nos permite explorar y conocer a conciencia una ambientación fascinante. Y, sobre todo, unos personajes muy interesantes.

Porque Seanan McGuire se recrea construyendo estos personajes. No niega ni una página de menos a la construcción de este background necesario y eso hace que podamos leer no solo las aventuras de Jack y Jill en ese mundo fantástico, sino también todo aquello que las llevó ahí. Es muy interesante como McGuire, dándole casi un aire de fábula, deja entrever ideas y opiniones muy interesantes. El encorsetamiento de Jack y Jill se puede extrapolar al que todos sufrimos en la sociedad. McGuire lleva esto muy bien.

La novela sufre un viraje cuando las dos niñas cruzan la puerta hacia el mundo extraño en el que acaban. Aunque el tono de fábula que tiene el libro se mantiene, el ritmo se ralentiza, por la necesaria introducción de una ambientación nueva y por la separación de los dos puntos de vista. Eso no afecta a su lectura, no al menos en mi caso, y el libro se lee rápidamente (aunque esté en inglés) y fluye con mucha naturalidad hasta el final.

Tengo que alabar la prosa de Seanan McGuire, porque en este libro es aún más notable el tono fantasioso que imprime, más que en el primero. Como ya he comentado, la autora parece querer escribir un cuento y modula su voz narrativa a eso, sin perder por ello la crítica social y los temas que quiere tratar. Pero no os imaginéis un libro de fantasía discursivo, todo el contrario, pues está muy bien integrado.

Pero creo que lo que ha hecho que este libro me llegue tanto es la calidez y melancolía que desprende. Todo lo anterior brilla con más fuerza gracias a todo lo que transmite McGuire con esta novela. La oscuridad y la luz y el cariño que desprenden todas sus páginas. En conclusión, una novela que está a la altura de su antecesor, siendo tan diferentes, o casi diría que me ha gustado más. Lo que es seguro es que es una trilogía que merece muchísimo la pena. 

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