Leer en corto: 10 autoras de relato

lunes, 16 de octubre de 2017



Hoy es el Día de las escritoras y como ya hice el año pasado, he querido dedicar una entrada a todas las autoras que me han fascinado. Pero una entrada diferente, pues la he enlazado con una entrada de Leer en corto: Hoy os quiero recomendar diez autoras de relatos. Diez autoras que no solo escriben cuentos (algunas tienen novelas conocidas en su haber) pero que, en mi caso, sí me gustan más en el formato corto. Y autoras que podéis leer y descubrir hoy mismo. Vamos allá:

Aliette de Bodard
Cada relato que he leído de Aliette de Bodard me ha fascinado más que el anterior. Aliette es una autora que ha escrito tanto novela como ficción corta, pero esta última, enlazada normalmente en el mundo de Xuya, es la que más me gusta (aunque también es verdad que no he leído aún ninguna de sus novelas). La autora mezcla sus raíces vietnamitas en sus relatos de ciencia ficción y lo hace de manera magistral. Historias de ficción especulativa, que hablan sobre temas tan humanos como las relaciones familiares o la pérdida y la soledad. Para mí, una imprescindible. Podéis encontrar relatos suyos en la antología que edita Fata Libelli, en el blog de Cuentos para Algernon y en alguna antología como Terra Nova 2.

Rachel Swrisky
Me enamoró totalmente con su “Si fueras un dinosaurio, amor mío” en A la deriva en el mar de lluvias y otros relatos editado por Mariano Villareal. A partir de entonces, relato que he leído suyo, relato que me ha fascinado. Tiene una forma muy humana de hablar de la ciencia ficción y la fantasía, muy cercana: es una especulación centrada a hablar del problema humano y no al revés. Podéis leer esta autora en la antología anteriormente nombrada, en Dark Fantasies de Sportula y en Cuentos para Algernon.

Angela Slatter
De Slatter solo he leído dos o tres relatos, pero me han encantado. Pendiente tengo leer algo más, como alguna de las seis antologías que ha publicado. Pero lo poco que he leído ya me insta a recomendarla. Sus relatos suelen estar enfocados hacia el terror y la fantasía oscura (al menos los que yo he leído), dos géneros en los que trabaja muy bien. Tiene una narrativa muy original y un estilo que consigue llegarte. En español podéis leerla en Supersonic y Dark Fantasies. Además, Alexander Paez hizo una entrada muy interesante sobre ella en su blog.

Caroline M. Yoachim
Otra autora de la que no puedo hablar con propiedad, porque solo he leído dos relatos suyos. Pero ¡qué relatos! Yoachim tiene una manera muy inteligente de contar lo que quiere contar y juega con lector y formato para adaptarlo a ello. Es, además, una ciencia ficción interesantísima. Aunque no hay, que yo sepa, relatos traducidos, os dejo la entrada que escribió Odo en La nave invisible sobre la autora. Hacedle caso al sabio y leed a esta autora, que es fascinante. Corrijo: Si tiene relatos traducidos, uno que podéis encontrar en Cuentos para Algernon y otro en Dark Fantasies. 

Alyssa Wong
Esta autora ha ido destacando los últimos años por su calidad literaria y su buena mano en el formato corto. De Wong he leído varios relatos y todos me han dejado con esa sensación de incomodidad que todo buen relato de terror o fantasía oscura hace. Wong escribe relatos muy originales y en su haber ya tiene varios premios, que, al menos en los relatos que he leído yo, merece totalmente. Podéis leerla en español en Fantífica o en Dark Fantasies.

Xia Jia
Creo que es muy interesante leer autoras de todas las nacionalidades. A veces, por falta de traducción, es imposible. Xia Jia la pude leer gracias a Ken Liu y a la editorial de Runas, por su Planetas Invisibles. Su ciencia ficción habla del sentido de la maravilla y de cómo se puede mezclar con el ser humano. Me gustó muchísimo El verano de Tongtong y el resto de relatos de Planetas Invisibles. Ojalá pudiera leer más de esta autora.

Anna Starobinets
Quizá es porque ayer hablé de Starobinets en el programa de Tres marcianos y medio, pero me apetecía ponerla en la lista. De relatos de Starobinets, solo he leído su antología Una edad difícil. Pero comparándola con sus novelas, puedo asegurar que al menos a mí me gusta más como trabaja en ficción corta. Relatos oscuros, de terror, asquerosos y con un punto de vista diferente al que estamos acostumbrados en la literatura anglosajona. ¿Necesitáis más para leer a una autora?

Susana Vallejo
Vale, con Susana Vallejo me pasa un poco como con Aliette de Bodard. Solo he leído relatos, aunque sé que tiene muchas novelas en su bibliografía. Espero cambiar eso pronto, pero no quita que todos los relatos de Susana que he leído me hayan fascinado. Suficiente como para pedir más. Susana escribe personajes y situaciones que me enganchan desde la primera página del relato. Recomiendo sobre todo Gracia que podéis encontrar en Mañana todavía.

Mary Robinette Kowal
Kowal es una autora de las que necesitas leer más. Me encanta todo lo que he leído de ella, y por desgracia es poco. Se nota que se siente más cómoda en relatos y novelas cortas, pues su bibliografía tiene sobre todo de ambos. La descubrí con Mujer astronauta en Marte en A la deriva en un mar de lluvias y otros relatos y desde entonces, relato que leo de ella, relato que me fascina. Podéis leerla también en Cuentos para Algernon.


Elia Barceló
Elia Barceló es una de las escritoras de género más interesantes e importantes del panorama español. La conocí hace mucho con su relato en Mañana Todavía, pero es recientemente que he ido aficionándome a todo aquello que leo de ella. A la espera de leer La Maga y otros cuentos, os recomiendo los que podéis encontrar en la nombrada antología, en Windumanoth y en Dark Fantasies. Y si aún no sabéis qué leer de ella, podéis leer más sobre ella en el blog de Origen. 

Las fuentes perdidas de José Antonio Cotrina

jueves, 12 de octubre de 2017


Empecé con Cotrina con muy mal pie. Vosotros mismos pudistéis leer mis impresiones sobre Las puertas del infinito, un libro que me había gustado poco o menos. Sin embargo, sí podía ver que había una buena narrativa y una buena intención detrás de esa novela. Eso, sumado a las recomendaciones insistentes de algunas personas sobre Las fuentes perdidas logró convencerme para adentrarme en el mundo de Delano Gris. Y no lo hice en un momento mejor que durante un road trip en Islandia.

El mundo no es todo lo que vemos. Hay mundos, realidades escondidas que se pueden vislumbrar si sabes leer entre líneas. Delano Gris es considerado un canalla y un mercenario a sueldo y por esas características es contratado para buscar las fuentes perdidas, uno de los grandes misterios del mundo que nunca nadie antes ha podido resolver. Dice la leyenda que cada una de las fuentes fue creada por un deseo humano, ya fuera este positivo o negativo, y que si bebes de ellas, el deseo te será concedido.

Las fuentes perdidas se vende como un libro clásico de aventuras y eso es lo que ofrece exactamente. Delano Gris es el guía de un grupo de aventureros, a cada cual más raro, y con los que el mismo lector podrá ir desgranando los secretos que aguardan tras el viaje. Pero aunque la premisa de la que parte es muy clásica, Cotrina consigue darle un toque original con dos factores: por un lado, el carácter y trasfondo de Delano Gris, un personaje muy interesante. Por otro lado, la magnífica ambientación de fantasía oscura que Cotrina deja entrever entre las páginas de esta novela.

Quiero ahondar en la ambientación porque es uno de los puntos fuertes de la novela. Cotrina no desaprovecha ninguna oportunidad en el viaje de los protagonistas para mostrar facetas de ese mundo que ha creado, sin apartar por ello la trama de su camino. Lo hace de forma que el lector sigue descubriendo detalles nuevos de esta realidad inventada aún cuando está a punto de acabar el libro.

La novela narra un road trip por los rincones más oscuros del mundo que se puede ver entre líneas y, como buen road trip, lo que realmente importa es el viaje. A lo largo de las páginas, vamos descubriendo con Delano no solo detalles sobre todo lo que le rodea, sino que vamos adentrándonos en su psique. Y quiero volver a ahondar en esto, pues como he dicho más arriba, el personaje de Delano es otra de las grandes cualidades del libro. Es un personaje con un pasado torturado y una personalidad llena de capas. Me ha fascinado como Cotrina construye al personaje a partir de sus recuerdos y nos deja entrever estos cada vez con más intensidad. Y aunque es un personaje oscuro, lleno de sombras, está también lleno de luz y esa dualidad lo hace muy interesante. El resto del elenco es similar, pero es con Delano con quien Cotrina se esfuerza más y con quien los lectores más profundizan.

Es también una novela muy onírica, no solo por los constantes sueños que Delano va teniendo o por la importancia de estos en la trama. El mundo construido por Cotrina camina entre la frontera del sueño y la realidad, de la oscuridad de las pesadillas y la luz de los mejores sueños. Esto se ve incrementado gracias a la maravillosa y evocadora prosa de Cotrina, que logra convertir el clásico tropo de aventuras en una historia oscura, penetrante y poética.

Es una buena noticia que Alianza haya decidido apostar por Cotrina y reeditar este libro. Primero, porque si no fuera así, yo seguramente no lo habría leído. Segundo, porque es una historia de fantasía oscura que todo amante del género debería conocer. Y tercero, porque un libro como Las fuentes perdidas merece un edición tan bonita y cuidada como la que le ha dedicado Alianza. Además de revisar la novela, han incluido un relato ambientado en este mismo mundo, Entre líneas, que es la guinda del pastel. En conclusión, un libro que nadie debería dejar de leer.

Muchas gracias a Alianza por el ejemplar.


Otras reseñas del libro:


The obelisk gate de N.K.Jemisin

lunes, 9 de octubre de 2017


Hace relativamente poco os hablaba de La quinta estación de N.K.Jemisin, libro que había tenido la suerte de disfrutar gracias a Nova y también, gracias a la editorial, había podido charlar con ella en su visita a Barcelona. Uno de los impulsos que tuve en aquella visita fue comprar The obelisk gate, la segunda parte. Aunque la traducción de Tejera  del primer libro me pareció muy acertada, no me apetecía esperarme tanto para leer el segundo libro, por lo que adelanté su lectura hasta agosto. Y aunque he tardado casi un mes en leerlo (entre parones lectores y el idioma), he disfrutado de cada página de la novela.

The obelisk gate nos lleva de nuevo a La quietud, reemprendiendo la trama justo donde la autora la dejó en el primer libro. Sin embargo, el libro se enfrentaba a un problema que muchas segundas partes no tienen que sufrir y es que tenía que estar a la altura, de alguna forma, de la estructura original y la trama de La quinta estación, libro que, en parte, juega constantemente con el lector y su incertidumbre.

Jemisin está a la altura del reto. Usa personajes secundarios, a quienes les da un protagonismo más fuerte, para ir alternando sus capítulos con los de Essun y juega aún más con la segunda persona de los capítulos de Essun para mostrar al lector más detalles de la trama y la ambientación. Las dinámicas de los personajes en este libro siguen siendo interesantes y no solo entre Essun y Alabaster; Jemisin nos permite conocer también la estructura de dos comunidades muy distintas entre ellas.

Jemisin aprovecha la inmovilidad de la trama (en el sentido de que ni Essun ni Nassun, las dos protagonistas principales del segundo libro, se mueven mucho) para mostrarnos más cosas de la ambientación de La quietud. No solo cómo funciona el sistema de magia, también muestra pedazos de historia o, como ya he dicho, la estructura de la sociedad. La ambientación, que ya me parecía elaborada en el primer libro, toma un nivel más de profundidad. E igual que en el primero, el tono científico que rodea La quietud y la orogenia no desaparece, todo el contrario.   Mientras que en el primero la trama estaba preocupada por avanzar, en este libro la autora deja respirar la historia para coger un ritmo más pausado.

Eso no significa que sea un libro aburrido o lento. Al contrario, la autora nunca deja de esconder pedazos de información que va dando al lector en el momento justo (algo que demostró que sabía hacer muy bien ya en La quinta estación). Los lugares en los que sucede la acción no cambian, pero los personajes se mueven, evolucionan. Con el nuevo punto de vista de Nassun, además, podemos ver nuevas interrelaciones con los demás.

Tampoco deja atrás la crítica social que ya se veía en el primer libro. Todos los personajes de saga son personajes ambiguos y esta ambigüedad se hace más patente en este libro. Por un lado, vemos a Essun como madre y por otro, podemos conocer a Jija desde el punto de vista de su hija. Los tonos de gris de esos personajes (y del resto) son muy interesantes, pues Jemisin logra que empatices con todos ellos pese a la faceta oscura que todos ellos guardan en su interior. La dinámica que se crea entre Nassun y Jija es fascinante y terrorífica a la vez.

Me gusta mucho el estilo de Jemisin. Es un estilo que se adapta muy bien al tono de lo que quiere contar, pero he de admitir que en inglés se hace más complicado de leer que en español. De hecho, aprecio más ahora la labor de traducción de David Tejera, pues como ya he dicho más arriba, me costó mucho leer el libro. Sigo encontrando muy acertada la segunda persona en este libro.

En conclusión, The obelisk gate es un perfecto heredero de su primera parte. Aunque sufre a veces de ser demasiado “quieto”, Jemisin logra atraparte en la trama del libro. Explora la evolución de los personajes y la ambientación de una manera muy notable y deja todo preparado para The Stone sky. Ahora la pregunta es: ¿cuánto tardaré en empezar el tercer libro? Las apuestas dicen que no demasiado. 

Otras reseñas del libro:

Los gigantes dormidos de Sylvain Neuvel

jueves, 28 de septiembre de 2017


Uno de los objetivos que tenía al hacer la entrada de En agosto leo ciencia ficción fue la de quitarme algunos libros de la lista de eternos pendientes. Los gigantes dormidos de Sylvain Neuvel casa perfectamente con esta descripción, pues aunque lo compré "recientemente", lo conocía desde su publicación en inglés y ya entonces quería leerlo. 

Rose Franklin hubiera tenido una vida normal, como la de cualquier otro, si no se hubiera topado, a los 5 años, con una mano robótica gigante. Iba en bicicleta por el bosque cuando cayó y al despertar, rodeada de bomberos y policias, lo hizo sobre esa estatua metálica turquesa. Tal acontecimiento le marcó y en cuanto pudo participar en el proyecto que la estudiaba, años más tarde, como física, no lo pensó un instante. 

Este resúmen, bastante escueto, que os he relatado no es más que las dos o tres primeras páginas del libro. Y es que el libro está escrito en documentos, entrevistas e informes. Esto, por un lado, consigue mantener un ritmo frenético a la novela (y hacer que el lector avance las páginas rápidamente) y por otro le da un tempo especial. Al ser todo documentos que se hacen posteriormente a la acción, esto permite a los personajes (y al lector, de forma indirecta) reflexionar o construir mejor la acción, pero a su vez este recurso estilístico pierde fuerza e intensidad.

Pese a todo eso, la historia se mantiene a un buen ritmo durante todo el libro, sin perder el interés en casi ningún momento. Le da un giro bastante novedoso a las historias de robots tanto por la forma como por lo que cuenta: Trata a los robots gigantes como algo más que un mecha, sino que analiza las consecuencias políticas y sociológicas de la existencia de algo así. 

Otra característica que tiene la novela y que se logra con su peculiar estilo es la buena caracterización de los personajes. Al tratarse mayoritariamente de entrevistas, Neuvel logra mostra muy bien las personalidades de los personajes principales y sus relaciones con los demás y con el entrevistador, un personaje que se mantiene anónimo toda la novela pero al que llegamos a conocer muy bien también.

Los gigantes dormidos es una novela que se lee a muy buena velocidad y que deja muy buen sabor de boca. Aunque tiene algunos fallos y en ciertos momentos no logra estar a la altura, en general es una novela original e interesante. Neuvel la desarrolla bien, sin bajar el ritmo pero sin mostrar todos los misterios de la trama de forma impetuosa. Y aunque el final no acabe en cliffhanger, uno cierra el libro con ganas de leer más. En definitiva, si tenéis la oportunidad de leer Los gigantes dormidos, no la dejéis escapar. 

Otras reseñas en:


Los desposeídos de Ursula K. Le Guin

lunes, 25 de septiembre de 2017



Hay ciertos libros que son imprescindibles para cualquier lector, lea lo que lea. Muchos de los libros de Ursula K. Le Guin entran en este "must read" del que os hablo y Los desposeídos es un ejemplo claro. Es por eso que me parece bastante sorprendente no haber leído este libro hasta los 26. Y peor aún, ser el primer libro de ciencia ficción de esta autora que leo. Pero como dijo algún sabio, mejor tarde que nunca. 

Los desposeídos nos muestra un planeta y su luna, dos mundos contrapuestos entre ellos. Por un lado, está Urras, el planeta y por otro Anares, su luna. Los habitantes de Anares provinieron, tiempo atrás, de una revolución anarquista producida en Urras en busca de construir una utopía sin gobiero. Doscientos años más tarde, esta utopía es una realidad y Shevek, filósofo y físico, limitado por lo que encuentra en Anares, decide ir a Urras en calidad de estudioso y profesor.

Lo primero que llama la atención al empezar el libro es la peculiar estructura con el que está construído. Con Shevek siempre como protagonista en un narrador en tercera persona, vemos por un lado el pasado del personaje y por otro, su presente en su viaje a Urras. De esta manera, Ursula nos da a conocer tanto la utopía anarquista como el constraste de esta con Urras y la vida de Shevek ahí. Sin embargo, no lo hace de manera muy obvia, al contrario; la autora tiene una sutilidad a la hora de elaborar sus ideas que invita a la reflexión. 

Construye una sociedad utópica y anarquista, pero eso no significa que sea una sociedad perfecta. Con sentido crítico, contrapone el mundo capitalista con el mundo anarquista con un mensaje que queda muy claro al lector. No es un realzamiento del anarquismo en contra del capitalismo, sino que Ursula analiza sus pros y sus contras detalladamente y siempre a través de la ambientación de ambos mundos. 

Además de ese mensaje, uno de los mayores encantos de la obra es ver como Ursula ha imaginado este mundo utópico. Todos los capítulos del pasado de Shevek nos trasladan a Anares y ahí la autora desgrana todos o casi todos los componentes de esta sociedad: la familia, el trabajo, el dinero (o la ausencia de él), el lenguaje, el sexo, las amistades o los estudios. Todo ello es muy coherente con el mundo construído y a la vez, fascinante. Esta sociedad también le permite a Le Guin explorar ideas feministas en cuanto a que el mundo de Anares es igualitario y no distingue de sexos.

En conclusión, este es uno de esos libros que deja poso. Pero no un poso que dure una semana, sino de esos a los que vuelves constantemente. Los desposeídos es una excelente lectura en cuanto a contenido y en cuanto a forma. Como he dicho al principio de la reseña, uno de esos "must read" para los que adoren la ciencia ficción especulativa, las utopías o los tratados sociales. Y para los que no, sigue siendo una excelente lectura.

Otras reseñas del libro:
Kindlegarten
Ratón de Alexandría
Magrat Ajostiernos


El escondite de Grisha de Ismael M. Biurrun

jueves, 21 de septiembre de 2017


Gracias al Celsius de este 2017 pude conocer a un autor que ya tenía muy pendiente de antes. Estoy hablando de Ismael M. Biurrun, autor del que leí Invasiones (reseñado aquí y comentado aquí), un compendio de tres novelas cortas que me fascinaron desde la primera palabra. Quizá fue eso (y también el precio, por que os voy a engañar) lo que me impulsó a comprar El escondite de Grisha. También influyó que Alex de Donde acaba el infinito, me había hablado muy bien de esta novela en concreto.

El escondite de Grisha es un libro sugerente que te mete en la vida de Olmo, un aparentemente sencillo bibliotecario que empieza un trabajo nuevo dónde conocerá a Grisha. Grisha se sienta en la biblioteca y escribe con los ojos cerrados un diario, como si estuviera en trance. El niño pronto le cuenta, secretamente, que mediante ese diario puede comunicarse con “el otro Grisha” un niño ucraniano que parece estar íntimamente relacionado con él.

Aunque esta es una buena sinopsis, El escondite de Grisha es un libro con muchísimas capas de profundidad. El autor en todo momento va mostrando poco a poco las cartas que tiene en su mano y siempre parece que siempre tiene un giro más que aportar. Esto, lejos de hacer la novela complicada de entender, le aporta un dinamismo muy interesante. En sus cortas 200 páginas, no deja de cambiar y de aportar nuevos detalles a la trama principal. Toda esta construcción se desinfla un poco hacia las páginas finales, en las que el clímax queda algo vacío e insuficiente.

Sin embargo, esta es una novela de personajes y eso es algo que Biurrun sabe hacer bien. La caracterización de Olmo, a través no solo de lo que cuenta, sino de cómo lo cuenta, es magistral. Grisha también está muy bien delineado y aunque lo vemos desde los ojos de Olmo, eso no quita que Biurrun logre hacernos empatizar con él. Otra de las grandes virtudes de la novela, por no decir del autor en general, es esa capacidad narrativa que tiene Biurrun. Su estilo es preciosista, lleno de metáforas expresivas y frases memorables. Pero a la vez, es un estilo ligero que logra meter al lector en el libro sin esfuerzo por parte de este.

Biurrun es uno de esos autores a los que hay que seguir la pista. Un autor que yo he conocido tarde (con ya varias novelas publicadas en su haber) pero que, de momento, me está conquistando con todo lo que leo. Ya tengo en casa Mujer abrazada a un cuervo, otra novela publicada por Salto de página a la que tengo muchas ganas de hincarle el diente. 

Otras reseñas:

Vuelve el #LeoAutorasOct

lunes, 18 de septiembre de 2017


El año pasado tuve la suerte de participar en una iniciativa que surgió de casualidad y que cogió unas magnitudes extraordinarias, el #LeoAutorasOct. Surgio por una conversación de twitter y llegó a muchísimos blogs, editoriales y librerías. Pero sobre todo, fue una maravillosa experiencia para leer y compartir libros escritos por autoras. Este año, el #LeoAutorasOct vuelve y espero que sea una oportunidad igual de buena para conocer nombres y autoras que no conocía el año pasado. Aquí tenéis mi lista de lecturas que van a acompañarme este octubre:

Anna Starobinets | Refugio_3/9
Esta es una de las lecturas organizadas para el podcast de Tres marcianos y medio y un libro que compré el verano pasado a la espera de una lectura, así que le tengo bastantes ganas. El año pasado Starobinets fue uno de mis descubrimientos del #LeoAutorasOct y me parece muy adecuado repetir con ella este año. 

Yoko Ogawa | El Museo del silencio
Un libro que tengo muy pendiente desde hace meses. Lo empecé, pero me llego la última novedad de la autora y no quería sobredosis de Ogawa. Sin embargo, tiene pinta de ser uno de esos libros retorcidos de la autora, así que creo que me va a gustar. Y además, pese a sus 300 páginas, se lee muy rápido. Ya os contaré en El peso del aire.

Ángela Carter | La cámara sangrienta
El pasado noviembre, Carla (@Carbaes) me regaló este libro en inglés. Poco después me lo regalaron en español, así que lo tengo repetido. Y no lo he leído aún, lo que es vergonzoso. Así que ¿qué mejor que leerlo durante el mes de octubre? 

 Nnedi Okorafor | Who fears death
En el post de lecturas de ciencia ficción de este agosto puse The book of phoenix, pero Alex (@infinitoAlex) me dijo que podíamos leerlo conjuntamente y que él prefería empezar por Who fears death. Lo he comprado al fin, así que pronto lo empezaré (seguramente antes de octubre), que ya le tengo muchísimas ganas a esta autora.

Anne Brontë | Agnes Grey
El clásico de la lista, por que no podía faltar uno. Sé que es cortito y hay otros clásicos que tengo pendientes que quizá serían más ineresantes, pero La inquilina de Wildfell Hall fue un libro que me fascinó y me muero de ganas por repetir con Anne Brontë. 

Felicidad Martínez | La mirada extraña
Otro que estaba en la lista de libros para leer de Agosto y que, por fala de tiempo y poca inspiración, no lo leí. Vamos a leerlo y comentarlo en el podcast de Tres marcianos y medio, así que estoy obligada de entrar en este mundo alienígena que nos presenta Felicidad. Y yo, encantada.

Murasaki Shikibu | Diario
Este es uno de los libros que más ilusión me hacen del mes, pese a que es una relectura. Por suerte, la nueva edición que saca Satori está traducida directamente del japonés y, si se parece un poco al Diario de Izumi Shikibu, tendrá maravillosos prólogos casi tan fascinantes como el libro en sí. Me muero de ganas por leer a una de mis autoras preferidas.

Jo  Walton | Entre extraños
Sí, estaba en la lista de ciencia ficción de agosto, pero me dio cierta pereza leerlo. Este mes lo añado para obligarme un poco, pero la verdad es que, de la lista, es el que menos me llama así que si no me da tiempo de leerlo todo seguramente es el que caiga antes. Ya veremos, por que es un libro qe empieza a estar en la lista de eternamente pendientes. 

Amelie Nothomb | Diario de una golondria
Adicción de último momento, el año pasado también leí un Nothomb y la verdad es que sus libros y su forma de escribir me gustan mucho, así que siempre es un buen descanso entre tochos poder leer libros así. Este libro forma parte de sus obras de ficción y no de las autobiográficas, así que no sé si me va a gustar tanto, pero es finísimo así que todo es probar. 

No son muchos, ya que esta vez he decidido hacer una lista más concentrada e intentar leerlos todos. Aun así, esta lista es mutable y seeguro que algún libro puede salir de la misma forma que algún otro entre. Ya véis que no me atrevo mucho con el inglés esta vez (aunque creo que Okorafor es bastante accesible) y que tampoco son lecturas muy largas, así que si estoy on fire quizá tenga que añadir más. Sea como sea, espero que vosotros también estéis haciendo vuestras lista de #LeoAutorasOct y que tengáis un mes plagado de buenas lecturas.

Este año, además, la iniciativa estrena página web y espero que os animéis a visitarla. Ahí encontraréis imágenes como las que adornan este post, los blogs participantes y otras iniciativas.

Otras entradas de esta iniciativa:
Donde acaba el infinito
Boy with letters
Fábulas estelares
Más que veneno


Claire North y la soledad de Hope

lunes, 11 de septiembre de 2017



¡Vuelven las entradas de Adopta una autora! Ya han pasado varios meses desde que empezó este proyecto y desde entonces, os he podido hablar de muchas facetas de North. Sin embargo, mayoritariamente os he hablado de sus novelas o su estilo. Y en la entrada de hoy, quería analizar algo diferente pero, al menos para mi, bastante interesante: un análisis de Hope y una comparativa de ella como personaje en comparación con Harry August  y Kepler.

Pero antes de empezar la entrada, ¿por qué comparar estos personajes? Claire North tiene algunos tropos comunes en todas sus novelas y uno de ellos que aparece en común en las novelas que he leído es la soledad del personaje principal. Todos ellos se sienten alineados de alguna manera con el mundo exterior y la normalidad a causa de una habilidad especial, de un don.

Los kalachaka

En Harry August, el personaje principal tiene una habilidad especial que le permite, o más bien le obliga, a nacer una y otra vez en cuando muere. Es un don que él no ha pedido y por el cual se siente maldecido. Durante toda la novela, North usa ese don y juega con él, explorando sus límites. En Touch, Kepler tiene la capacidad de traspasar de cuerpo en cuanto toca a alguien. De la misma manera que Harry, Kepler no ha pedido este don y ve perfectamente sus desvenajas. Ambos personajes se sienten obligados a vivir con esta maldición sin poder hacer nada para impedirla, con la capacidad únicamente de soportarla. Ambos tienen una habilidad que los hace especiales y, sobre todo, diferentes.

Al igual que Kepler y Harry, Hope tiene una habilidad especial. En su caso, su habilidad, o más bien maldición, es que todo el mundo la olvida al pasar un minuto sin contacto visual o verbal. Al igual que los dos personajes anteriores, Hope tiene que lidiar con una habilidad indeseada que parece más una maldición que una bendición. Al igual que ellos, eso la convierte en una persona especial y por lo tanto, difernte.

Sin embargo, hay una diferencia abismal entre Kepler y Harry con Hope. Pues mientras que los dos primeros tienen una "sociedad" de personas similares a ellos, personas que tienen sus mismos poderes... Hope no tiene a nadie. En Las quince primeras vidas de Harry August, North desarrolla toda la sociedad de kalanchaka que es, además, una sociedad fascinante con sus propias normas y sus propios integrantes. Aunque Harry está apartado de la sociedad por su don, tiene alguien en quien apoyarse. Las personas como Kepler no están organizadas, pero durante toda la novela Kepler va encontrándose con ellas, algunas amigas otras enemigas. Da igual, pues lo que importa es el hecho de que Kepler está acompañado en esa maldición.

Personaje antes que trama

En The sudden appearance of Hope, Hope es olvidada por todos. Hay un momento que, haciendo paralelismos con sus otras dos novelas anteriores a esta, Hope tiene la sospecha de que una persona sufre su misma maldición. Sin embargo, y en vez de convertirse en un punto de apoyo como tienen el resto de personajes, al final este personaje olvida a Hope y ella lo olvida a él. La misma habilidad hace que Hope sea incapaz de poder contar con nadie y que nadie pueda contar con ella.

Y es por eso que The sudden appearance of Hope es un libro tan diferente al resto en cuanto a forma. En esta novela, lejos del tono de thriller que tienen las otras, North escoge un modo más introspectivo y personal para contar esta historia. No es una historia sobre el don ni sus límites (aunque North no deja pasar la oportunidad para explorarlos, como hace con Touch o Harry August), es una novela sobre Hope. Sobre la depresión de Hope y como la sobrelleva. La trama sobre Perfection está más en un segundo plano en comparación con las tramas de Touch o Harry August, aunque sigue siendo importante. Es ago que hace mover a Hope, que la impulsa hacia adelante en su historia. Pero durante la lectura se vive más como un trasfondo, mientras que brilla con luz más fuerte la construcción de personaje que es Hope. North explora la solitud de Hope y nos la hace sentir con una empatía fiera. Consigue crear un personaje no solo muy real, muy cercano y dramaticalmente roto (algo que a mí me llama mucho la atención) sino que también lo enlaza con sus raíces (constantemente Hope recuerda a su madre caminando por el desierto), nos habla de decisiones difíciles y del límite de la libertad de expresión.

Ausencia de consecuencias: ¿Deshumanización de Hope?

Harry August tiene un poder que lo hace diferente, pero no lo hace único. El poder que tiene Harry tendría el potencial de convertirlo en alguien totalmente ajeno al resto de humanos y eso llevaría también a la deshumanización del personaje. Añadiendo la sociedad, quitando la unicidad de Harry, North quita también ese alejamiento de la humanidad, esa superioridad similar a la de un dios que Harry podría haber tenido. Pero con Hope eso no pasa. Hope está sola.

Hope se convierte en una ladrona gracias a su habilidad, pero no es algo que la reconforte, sino más bien una consecuencia de su don. Ser una ladrona está ausente de consecuencias para Hope y esta ausencia es muy importante en la caracterización del personaje y nos da una imagen del realismo de Hope. Pese a que es un personaje inestable y depresivo, no se quiere separar tanto del mundo como para perder su humanidad. Pues aunque lo hiciera, aunque se abandonara a sus deseos más oscuros y dejara de ser ella, nadie la recordaría. Pero ella sí lo haría.

Pero aunque Hope es un personaje solitario o más bien un personaje a quien le han impuesto esa soledad, no nos da esa sensación de superioridad divina. Al contrario, los poderes de Hope se vuelven un hándicap con el que ella ha de vivir, llegando hasta a buscar la solución distópica pese a saber lo que ello conlleva. Hope es invisible para su mundo, pero por suerte, no lo es para nosotros.

Otras entradas sobre Claire North:
Las máscaras de Claire North
Reseña Touch
Reseña El final del día
Reseña Las quince primeras vidas de Harry August
Reseña The sudden appearance of Hope Arden
Programa podcast sobre Touch (en colaboración con Al otro lado de la página)
Entrevista a Claire North (en colaboración con La nave invisible)
Claire North alrededor del mundo

Amatka de Karin Tidbeck

jueves, 7 de septiembre de 2017


Una de las cosas que más disfruto de haber entrado en el autonombrado fandom es la opción de, en algunas ocasiones, poder hablar directamente con los autores. Es algo que no me imaginaba posible cuando vivía la lectura desde un punto de vista 100% consumidor y que al asistir a charlas y eventos, he podido comprobar que sí lo es. Este feedback de autor a lector me parece muy interesante y aunque con autores extranjeros normalmente no es muy extendido (por lo solicitados que están) en algunas contadas ocasiones he podido mantener breves charlas con ellos. Uno de estos ejemplos fue con Karin Tidbeck en la Eurocon. Ya conocía la autora por Jagannath, pero no había leído el libro y con la publicación de Amatka, estaba dudando sobre cual de los dos comprar. Y fue ella misma la que, charlando conmigo, acabó recomendándome Amatka. Y aunque he tardado, he aprovechado este agosto de ciencia ficción para estrenarme al fin con la autora.

Amatka es el nombre que recibe la cuarta colonia del mundo, un mundo ajeno a nosotros (¿o paralelo?) en el que la humanidad ha sido confinada a solo cinco ciudades y en la cual todos aquellos objetos de uso diario han de ser constantemente nombrados. Así, la cama se deshace en una masa amorfa si no ha sido nombrada como "cama" anteriormente. Sin embargo, no es la cama el que da significado a la palabra, sino al contrario. Solo cuando se usa la palabra el significado tiene sentido. 

Sí, parece complicado, pero en realidad Tidbeck introduce este concepto de forma muy fluida al lector y ya desde un principio, pese a lo ajeno de la idea, nos hacemos la idea de la clase de mundo en la que vive nuestra protagonista. Sin abusar de la información dada, usa el diálogo y las escenas de manera inteligente para hacernos entender la ambientación. Y usa el tono para hacernos entender que se trata de un mundo opresivo, con claras reminiscencias a una dictadura sovietica. Estas reminiscencias no solo las provoca el tono directo y sencillo, que ayuda mucho, sino también los temas y el discurso que usa la autora para contar su historia. Hasta el lugar dónde está situado Amatka, en un páramo helado similar a la tundra de Siberia. La sensación que da al final es de una novela muy bien pensada en la que cada palabra está colocada en el lugar por que le corresponde. Es muy interesante el tema que trata Tidbeck a través del tono distópico que tiene la novela y es que la sociedad se sustenta en ese miedo a la irrealidad, a que todo se disuelva. A través de ese miedo, Tidbeck construye toda la globalidad de la sociedad (las actividades, la educación, los trabajos, etc.).

Aún así, he tenido algunos problemas con esta novela. Por un lado, excepto los dos personajes principales, el resto está más bien creados a partir de ideas que Tidbeck no acaba de desarrollar, pues la idea sirve por sí sola para hacer avanzar la trama. Y por otro lado, y quizá está relacionado, me ha parecido que la historia estaba muy acelerada y que Tidbeck avanzaba con miedo a contar todo lo que tenía en la cabeza. Es por eso que la novela me parece un poco incompleta, pero no por que el final resulte frustrante, sino por que se puede leer entre líneas la idea de que hay mucho más que contar en de esa ambientación y con esos personajes. 

Pese a estos problemas, la novela es totalmente disfrutable. Muy original tanto en la forma como en el contenido y una visión diferente del lenguaje que explora todas sus posibilidades. La edición de Nevsky es, como viene a ser la costumbre de esta editorial, impecable, con la traducción de Marian Womack. En conclusión, sin duda, Tidbeck es una autora a tener en cuenta y según lo que me han dicho, Jagannath es aún mejor, así que dudo que sea la última reseña de la autora que veáis por el blog.  

Otras reseñas del libro:

Mil otoños de David Mitchell

lunes, 4 de septiembre de 2017



Este agosto, igual que el año pasado, me propuse leer varios libros de ciencia ficción. Aunque he estado menos acertada que en 2016, pues he tenido un poco de crisis lectora, he podido avanzar algunas lecturas que llevaban cogiendo polvo en mi estantería durante meses. Una de estas era Mil otoños y, acostumbrada a la estructura de fix up de los libros de Mitchell, no me miré mucho la historia del libro antes de cogerlo. Solo sabía que tenía ambientación oriental y que lo firmaba David Mitchell, así que no necesitaba más. Y eso fue un error... en cuanto al reto de agosto se refiere. Sí, lo habéis adivinado. Mil otoños no es un libro de ciencia ficción. Independientemente de esto (y una vez me di cuenta, ya empezada la lectura), la novela es un libro interesante y con la prosa característica del autor inglés, es decir, una preciosidad. 

La historia nos traslada a Japón en el siglo XVIII, cuando las fronteras estaban cerradas para todos los extranjeros excepto los holandeses. Jacob de Zoet es un escribano holandés que acaba llegar a Deshima, la isla japonesa en la que están confinados los extranjeros y ahí conoce a Orito, de la que se enamora perdidamene pese a querer mantenerse fiel a su prometida que la espera en Holanda. Orito es una comadrona que después de salvar casi milagrosamente al hijo del magistrado de Nagasaki, obtiene el permiso para estudiar medicina con Dr. Marinus en Deshima.

Mil otoños es una novela histórica (demostrando Mitchell de nuevo que encasillarlo en un género es algo bastante inútil). El ser histórica no significa que pierda la identidad del autor, sino todo el contrario: Mitchell logra imprimir ese estilo tan propio en una historia atípica como la de Mil Otoños. Pues aunque es una novela histórica, Mitchell toca varios géneros: A veces la novela da un giro hacia el romance casi imposible (con un claro tono satírico), a veces los personajes se ven inmersos en una historia de aventura. Esta mezcla de géneros le va muy bien y le da la frescura que tienen sus fix ups sin serlo: aunque la historia sigue los mismos personajes en el mismo momento del tiempo, esta disparirar de géneros le da un dinamismo muy interesante a la novela. 

Lo que está claro es que Mitchell no pierde su toque en una novela histórica: Logra imprimir a sus personajes una personalidad concreta y al trasladar la acción entre varios de ellos (tanto japoneses como holandeses), el autor logra mantener la atención y el interés del lector. A través de sus acciones y, sobre todo, a través de sus diálogos, llegamos a conocer y hacernos amigos de estos personajes. Otra baza que tiene Mitchell y que explota perfectamente bien en este libro es su característico estilo. La forma de escritura de Mitchell es detallista y preciosista, sin resultar aburrida. Sí que en una obra así, de carácter histórico, se pierde en algunas descripciones de la época o el lugar. Sin embargo, no abandona ni el tono cínico ni la lírica de su estilo, por lo que el tono, aunque no sea fantástico, es similar al de sus otras novelas. 

Mil otoños no resultó ser ni mucho menos lo que esperaba, ya que no esperaba una novela histórica. Sin embargo, el hecho de pasar en Japón ya le daba puntos a la novela. Pero además Mitchell sabe plasmar bien la época reflejada, sin mostrarse partiadario de una nacionalidad u otra o sin desmerecer a ninguno de sus personajes. Demuestra que puede defenderse en otros géneros y aunque siga prefiriendo sus libros más fantásticos, Mil otoños no deja de ser una novela preciosa y muy bien escrita. No deja de ser un libro que merece la pena leer. 

Otras reseñas del libro: